De llanuras de inundación
Tipos de inundación
Peligros especiales de inundación
Comprender el Riesgo de Inundación
De llanuras de inundación
Todos los cuerpos de agua, desde el arroyo más pequeño hasta el océano más grande, tiene una llanura de inundación asociada. En términos simples, una llanura de inundación es el área del terreno, usualmente seca, que es susceptible a inundarse cuando los niveles de agua superan su cauce normal.

La "inundación base", también conocida como inundación de 100 años o llanura de inundación con una probabilidad anual de 1%, se refiere al nivel de agua dentro de la llanura de inundación que tiene una probabilidad del 1% de igualarse o superarse en cualquier año dado. El terreno cubierto por esta inundación se denomina área de riesgo especial de inundación (SFHA, por sus siglas en inglés). "La elevación calculada a la cual se espera que llegue el agua durante la inundación base se conoce como Elevación Base de Inundación (BFE, por sus siglas en inglés)."

El estándar del 1% es una expresión de probabilidad: inundaciones de mayor magnitud pueden ocurrir - y de hecho ocurren – cada año en distintas regiones de los Estados Unidos. El que una ubicación específica no haya experimentado inundaciones en muchos años (o haya sufrido varias) no cambia la probabilidad estadística de que vuelvan a ocurrir eventos de este tipo. Asimismo, las llanuras de inundación pueden desplazarse o expandirse con el tiempo debido al desarrollo urbano y a los cambios en el uso del suelo, lo cual incrementa el número de propiedades en riesgo. Además, los efectos del cambio climático están agravando el riesgo de inundación, al aumentar tanto la magnitud como la frecuencia de estos eventos en muchas regiones.

Tipos de inundación
Existen tres categorías principales de inundaciones: fluviales, costeras y de poca profundidad.
Inundación Fluvial
Los ríos, arroyos, quebradas y zanjas de drenaje son tipos de canales naturales o artificiales que transportan agua a través de una cuenca y la conducen hacia fuera de ella. El tamaño del canal y las características del terreno circundante determinan la dinámica de la inundación: ¿Será profunda o superficial? ¿Tendrá un avance lento o rápido? ¿Habrá aviso previo para la población o será repentina? ¿Durará unas horas o varios días?
Río en riesgo de desbordamiento. Imagen de hey tiffany! via Flickr; licenciado bajo CC BY-NC 2.0
La inundación por desbordamiento es el tipo más común de inundación fluvial. Se produce cuando el volumen de agua excede la capacidad del canal y se extiende hacia la llanura de inundación. Dependiendo de la topografía local, estas inundaciones pueden variar:
- Superficial y de movimiento lento (causadas por lluvias intensas o deshielos aguas arriba días antes) y durar varios días en zonas planas,
- O bien profundas y de flujo rápido (generadas por lluvias torrenciales que se desarrollan en cuestión de minutos) y duran pocas horas, en pendientes o zonas montañosas.
Inundación costera
Las inundaciones costeras suelen ser el resultado del aumento del nivel del mar, tormentas costeras y a la marejada ciclónica asociada a fenómenos meteorológicos extremos. Estas afectan zonas del litoral del Atlántico, Pacífico, Golfo de México, los Grandes Lagos y otras áreas estuarinas.
Calle inundada en vecindario. Imagen de Aileen Devlin | Virginia Sea Grant via Flickr; licenciado bajo CC BY-ND 2.0.
La marejada ciclónica ocurre cuando los vientos intensos y la baja presión atmosférica elevan el nivel del mar varios metros por encima de lo normal. Esto da lugar a olas altamente destructivas que impactan la costa, dañando edificios y ecosistemas, generalmente acompañadas de vientos huracanados que agravan los daños.

Las las tormentas costeras representan algunos de los eventos climáticos más costosos. Aunque el impacto que causan sobre la infraestructura urbana suele recibir mayor atención, también es fundamental considerar el daño que las inundaciones costeras pueden causar a los ecosistemas. La erosión de costas, dunas de arena, acantilados e islas barrera aumenta con cada evento, lo que incrementa la vulnerabilidad de la población e infraestructura ante futuras inundaciones.
Cabe señalar que las comunidades costeras también pueden estar expuestas a inundaciones fluviales si se encuentran dentro de la llanura de inundación fluvial. Además, aquellas comunidades situadas en el litoral del Pacífico o el Caribe también están en riesgo por tsunamis derivados de actividad tectónica.
Inundación de Poca Profundidad o Superficial
Este tipo de inundación ocurre cuando el agua no puede drenar adecuadamente debido a la ausencia de canales definidos o a que estos se ven rebasados. Suele presentarse en áreas donde el terreno no absorbe el agua con suficiente rapidez.
Campo inundado por acumulación de agua. Imagen de Eric Prado via Flickr; licenciado bajo CC BY-NC 2.0
Existen tres categorías principales de la inundación superficial: acumulación de agua, la inundación en lámina, e la inundación urbana.
Los encharcamientos ocurren cuando el agua de lluvia se acumula en depresiones del terreno y no puede drenarse, formando charcos temporales.

La inundación en lámina se presenta durante lluvias prolongadas, cuando el suelo pierde su capacidad de infiltración y el agua fluye libremente cuesta abajo, cubriendo grandes superficies como una lámina delgada.
Finalmente, la inundación urbana ocurre cuando los sistemas de drenaje, como zanjas, redes pluviales, estanques de retención, etc., se ven desbordados, provocando que las aguas pluviales excedan la capacidad del sistema.

Peligros especiales de inundación
Además de las inundaciones fluviales, costeras y de poca profundidad, existen circunstancias particulares en las que se presentan riesgos de inundación específicos, tales como: zonas urbanas, zonas aledañas a lagos sin salida natural hacia ríos o el océano, áreas montañosas o al pie de montañas, zonas desérticas, regiones cerca de un río o arroyo con clima frío, áreas ubicadas aguas abajo de una represa o zonas propensas a incendios forestales.
En zonas urbanas
Las superficies impermeables (techos, estacionamientos, calles y carreteras) en áreas urbanas impiden la infiltración del agua de lluvia, lo que incrementa el volumen del escurrimiento superficial. Este escurrimiento se canaliza rápidamente hacia los arroyos y cauces, aumentando el riesgo de desbordamiento en las llanuras de inundación. Las modificaciones al sistema de drenaje que generalmente acompañan al desarrollo (canaletas, zanjas y drenajes pluviales) pueden reducir el tiempo de concentración del escurrimiento, lo que puede saturar la infraestructura hidráulica rápidamente. Incluso en áreas donde se exige la gestión del escurrimiento pluvial in situ, los sistemas retención (estanques, cárcamos) no siempre están diseñados para manejar lluvias extremas, lo que puede derivar en inundaciones severas.
Inundación urbana. Imagen de Aileen Devlin | Virginia Sea Grant via Flickr; licenciado bajo CC BY-ND 2.0.
Cerca de un lago sin salida natural hacia un río o el océano
Quienes viven en lagos sin desagüe adecuado o salida natural reguladas hacia un río u océano, como los Grandes Lagos o el Gran Lago Salado, deben estar conscientes que las lluvias intensas o el deshielo, combinados con vientos fuertes, pueden causar fluctuaciones significativas en los niveles del lago. Si el volumen de ingreso excede la capacidad de salida, los niveles de agua pueden permanecer elevados durante semanas o incluso años, haciendo que las propiedades y terrenos aledaños sean inutilizables.
Falla de muro de contención en el Lago Michigan debido a niveles elevados. Foto cortesía de Dave Fowler.
Cerca del pie de una montaña
La inundación por abanico aluvial puede ocurrir cerca de la base de una montaña. Este fenómeno se produce cuando una crecida repentina desciende con alta velocidad desde zonas elevadas y, al llegar al fondo del valle, pierde impulso y se dispersa la inundación en forma de lámina. Durante este proceso, transporta y deposita sedimentos y escombros que han sido arrastrados desde la parte superior de la cuenca. El cauce de estos abanicos aluviales puede cambiar de ubicación entre inundaciones, o incluso durante un mismo evento, lo que complica la predicción del riesgo.
Inundación por abanico aluvial en curso. Foto cortesia de Randy Behm.
En zonas montañosas o con colinas
Quienes viven en zonas montañosas o con topografía accidentada son vulnerables a los flujos de lodo. Los flujos de lodo son un tipo de deslizamiento de tierra causado por la saturación del suelo. Estos flujos se presentan cuando lluvias intensas provocan el desprendimiento de lodo líquido que desciende por las laderas, afectando a estructuras dentro de su trayecto. Es importante señalar que, los flujos de lodo si están cubiertos por el seguro de inundación en cambio, los deslizamientos de tierra secos no lo están.
Flujo de lodo en Harris Springs Road en el Bosque Nacional Toiyabe cerca de Humboldt, NV, en 2013. Foto del Servicio Forestal de Bobby Olds via USDA Flickr; licenciado CC BY 2.0.
En zonas desérticas
En regiones áridas, los cauces secos o arroyos efímeros pueden cambiar de forma y ubicación durante una crecida. Las aguas de inundación de alta velocidad pueden erosionar, acumular o mover grandes volúmenes de sedimento, lo que altera la trayectoria del flujo incluso dentro de un mismo evento. Esto cambios en las rutas de flujo significan que las propiedades en riesgo pueden variar de una inundación a otra.
Arroyo seco en Utah. Imagen de James St. John via Flickr; licencias bajo CC BY 2.0.
Cerca de un río o arroyo en regiones frías
Quienes viven en zonas de clima frío deben estar conscientes de que los ríos y arroyos congelados pueden causar atascos de hielo cuando comienzan a descongelarse. Estos bloqueos de hielo impiden el flujo normal del agua, lo que puede causar inundaciones aguas arriba. Cuando el atasco se rompe, la liberación súbita puede ocasionar inundaciones aguas abajo, además de arrastrar grandes trozos de hielo y escombros, con el potencial de causar daños a infraestructura cercana a lo largo del cauce.
Atasco de hielo en Georgia, VT, en 1984. Imagen de VTrans via Flickr; licenciado bajo CC BY-NC-ND 2.0.
Aguas abajo de una represa
Las personas que viven aguas abajo de una represa deben considerar el riesgo de desborde o fallo estructural debido a los desafíos que presenta el envejecimiento de la infraestructura, eventos hidrometeorológicos extremos o por falta de mantenimiento adecuado. Un fallo repentino en la represa puede resultar en una ola de agua profunda y de alta velocidad que dañe estructuras e infraestructuras a kilómetros aguas abajo de la represa.
Descarga controlada en la represa Gavins Point, Dakota del Sur, en el río Missouri, junio de 2011. Foto cortesia de Randy Behm.
Zonas protegidas por diques
Los diques están diseñados para proporcionar protección contra un cierto nivel. Si vives en una zona protegida por un dique, debes estar al tanto de que los eventos extremos pueden comprometer la integridad estructural del dique, provocando desbordamientos o roturas, poniendo en riesgo su vida, bienes y propiedades dentro de la zona protegida.
Falla del dique del Río Missouri en 2011. Foto cortesia de Randy Behm.
En zonas propensas a incendios forestales
Los incendios forestales destruyen no solo árboles, sino también la cobertura vegetal que regula el escurrimiento. Esta pérdida de vegetación reduce la capacidad del suelo para absorber lluvia, lo que incrementa el riesgo de inundaciones repentinas, flujos de lodo y deslizamientos de tierra, incluso con lluvias moderadas.
Escombros y flujo de lodo bloqueando la calle. Imagen de Utah DOT via Flickr; licenciado bajo CC BY-NC 2.0.
Comprender el Riesgo de Inundación
Comprender el riesgo de inundación es fundamental. Las inundaciones pueden variar tanto en magnitud como en frecuencia.
Los ingenieros utilizan diversos métodos para analizar estos dos factores con el fin de determinar la probabilidad general de inundación en una zona. Esta información se presenta posteriormente en mapas especializados, que facilitan la toma de decisiones a propietarios, planificadores, desarrolladores, constructores, ingenieros y arquitectos sobre cómo y dónde construir, mejorar estructuras o planificar proyectos de desarrollo.
Mapas de Tasas de Seguro contra Inundaciones
Los Mapas de Tasas de Seguro contra Inundaciones (FIRMs, por sus siglas en inglés) contienen información clave sobre las Áreas de Riesgo Especial de Inundación (SFHA) de una comunidad, incluyendo las Elevaciones Base de Inundación proyectadas (BFE), las velocidades de flujo y las zonas de riesgo de inundación. Cada zona de inundación proporciona una referencia accesible para que los propietarios comprendan, de manera básica, el riesgo de inundación que enfrenta su propiedad. Además, estas zonas son utilizadas por las compañías aseguradoras para determinar las primas del seguro contra inundaciones. Las comunidades también emplean los FIRMs para aplicar las regulaciones de manejo de zonas inundables y tomar decisiones de planificación urbana.
Riesgo Futuro de Inundación
El riesgo de inundación no es estático: cambia constantemente debido a factores como el desarrollo urbano, erosión, cambios de uso de suelo, hundimiento del terreno, cambios en los patrones de precipitación, aumento del nivel del mar y otros factores naturales y antrópicos. (Aprende más sobre el riesgo futuro de inundación aquí.) Esto puede resultar difícil de visualizar, ya que los mapas de inundación muestran límites y elevaciones aparentemente "precisas", lo que puede llevar a la falsa percepción de que estas líneas son fijas y definitivas. En realidad, el riesgo de inundación puede y probablemente cambiará con el paso del tiempo. Por ello, las edificaciones diseñadas para cumplir con los requisitos mínimos actuales podrían estar en riesgo de futuras inundaciones.

Daños por Inundación
Si eres propietario de un inmueble ubicado en una zona de riesgo, tu estructura podría estar expuesta a múltiples tipos de daños relacionados con inundaciones, tales como:
- Cimentación comprometida
- Desplazamiento de la estructura fuera de su cimentación
- Colapso o deformación de muros
- Deformación de elementos estructurales de madera
- Fisuras/Grietas en pisos de sótano
- Proliferación de moho y hongos
- Contaminación por sedimentos, restantes biológicos (como animales muertos) y otros contaminantes que se acumulan o se absorben en materiales dentro y fuera de la propiedad
- Daños a instalaciones de servicios públicos (electricidad, gas, agua potable, etc.)
- Daños al contenido interior de la estructura
- Presencia de escombros una vez que las aguas retroceden
Entonces, ¿qué puedes hacer?
Para ayudarte a reducir los resultados de búsqueda en función de tus respuestas a una serie de preguntas sobre tu propiedad y su historial de inundaciones, si se conoce.
Están disponibles filtros clave para ayudarte en tu toma de decisiones, como el costo de implementación de cada opción, el mantenimiento anual requerido y si puedes implementarlo por ti mismo o si deberías contratar a un profesional registrado en diseño. También puedes comparar opciones entre sí utilizando la función de comparación.